lunes, enero 26, 2009

Dios existe, lo encontré !

Apolos… fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído…
demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.
Hechos 18:27-28.

Gustad, y ved que es bueno el Señor;
dichoso el hombre que confía en él. Salmo 34:8.

El título de esta reflexión es el de un célebre libro de un autor francés. Merece que nos detengamos en él. El autor no dice: «Dios existe, lo he demostrado», sino: «lo encontré». No evoca, pues, una demostración, sino un encuentro con una persona viva.

Para los incrédulos, la existencia de Dios constituye un difícil problema metafísico, pero este problema ya no preocupa a aquellos que viven relacionados con Dios. Si tengo un contacto visual, telefónico o epistolar con alguien, no tendré ninguna necesidad de que se me pruebe que mi interlocutor existe.

Las explicaciones acerca de la existencia de Dios, y del hecho de que Jesús es el enviado de Dios, son útiles para quien busca la verdad, aunque también pueden fortalecer la fe de los creyentes. Pero la existencia de Dios se vive más de lo que se puede demostrar. Se trata de creer a Dios, de confiar en él, como respuesta a lo que él nos dio como testimonio de sí mismo. Jesús mismo agradeció a su Padre de que el Evangelio no fuese un asunto de inteligencia, sino que está al alcance de los niños (Mateo 11:25).

Dios desea que entremos en contacto con él. Esta comunicación fue establecida por Jesucristo, que murió para borrar nuestros pecados, pero que luego resucitó. Recíbale como su Salvador. Él le pondrá en contacto con Dios, a quien usted conocerá como Padre.

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26 de enero de 2009.

¿Qué actitud adoptas frente a la Biblia?

Respondió Jesús:… De cierto, de cierto os digo,
que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.
Juan 8:49 y 51.

El que me ama, mi palabra guardará…
El que no me ama, no guarda mis palabras.
Juan 14:23-24.

En 2 Crónicas 34 leemos cómo durante los trabajos de restauración del templo de Jerusalén, más de 600 años antes de Jesucristo, un sacerdote volvió a encontrar el libro de la ley dada por medio de Moisés y lo hizo llevar al rey. Éste quedó estupefacto al enterarse de los juicios que iban a caer sobre la nación infiel a su Dios. La situación era crítica. El rey reunió al pueblo, desde el más grande hasta el más pequeño, para que se les leyeran en voz alta todas las palabras del libro. Se humillaron por su pecado y pidieron la protección divina. Dios suspendió el juicio por un tiempo.

Algunos años más tarde (Jeremías 36), otro rey rasgó con un cortaplumas el libro que el profeta le había hecho entregar y lo echó en el fuego del brasero que se hallaba en la habitación. Con este gesto irreflexivo y provocador el rey pensaba escapar de los juicios anunciados, que empezaron a ser ejecutados en su tiempo por el rey de Babilonia (2 Reyes 24 y 25).

Existen dos actitudes posibles frente a la Biblia. La primera es la fe: se cree que es verdaderamente la Palabra de Dios. Entonces uno se arrepiente y se coloca bajo la autoridad del Señor y de sus palabras. La segunda es el rechazo o la indiferencia. Rechazar el libro de Dios es despreciar a Dios mismo. La actitud de una persona frente a la Escritura condicionará su vida entera… y decidirá dónde pasará la eternidad.

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9 de enero de 2009

sábado, enero 24, 2009

Un cambio para siempre

Gálatas 5:16
“Por lo tanto, digo: anden por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa”.

Hay algunos que declaran: “esto no lo puedo cambiar”, “Cambio un tiempo y después caigo en los mismo”. Y muchos dicen fue el diablo el que obligó hacerlo. Entiende esto si el diablo se evaporara y se desintegrara y desapareciera, tú seguirías pecando. Algo que tienes que tener claro esos problemas son por causa de tu carne, de tu naturaleza pecaminosa. El problema aquí no es el diablo, el problema es la carne. Dios nunca planeó que vencieras y conquistaras al diablo, porque Él ya lo venció. Lo que Él sí planeó para ti, es que conquistes y venzas tu carne. ¿Qué es la carne? La carne no es la piel ni los huesos, la carne es la vieja naturaleza, aquella que heredamos de Adán, es esa predisposición a pecar. Y que llaman el pecado original y lo llevamos en nosotros como herencia de Adán. Y esa vieja naturaleza es tan atrevida que se rebela contra Dios. Romanos 8:7,8 dice: “La mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la Ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo, 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”. La carne es la forma de pensamiento del mundo y de satanás. Es lo que el diablo utiliza para tener acceso a tu vida: Pensamientos, ideas. Estos son los que deben ser cambiados para que tus actitudes cambien. Por eso el apóstol Pablo dice en Romanos 12:2: “Y no se adapten (no se conformen) a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable (agradable) y perfecto”. ¿Cómo viene un cambio duradero y permanente en la vida de una persona? Viene cuando cambia su forma de pensar por la de Dios. Nunca un cambio se comienza de afuera hacia adentro; sino de adentro hacia afuera. Debes cambiar el pensamiento que sustenta la actitud equivocada por el pensamiento que sustenta la actitud correcta. Sin ello no habrá cambios permanentes. Sólo el que olvida sus propios pensamientos y establece los de Dios es el que los afirma y desarrolla el carácter de Cristo para caminar en la voluntad del Padre. En otras palabras, si Dios piensa así, yo también voy a pensar igual. Jesús dice en Mateo 26:41: “Velen y oren para que no entren en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil”. Y este es el versículo que la gente fracasada ha tomado como favorito, y dicen: “Pastor, es que la carne es débil…”. Es verdad, que la carne es débil; pero es tu decisión alimentar su deseo o no. Recuerda que el poder está en ti para sujetarla, y lo podrás hacer si mantienes los pensamientos de Dios. Si decides seguir echándole la culpa al diablo, nunca hará un cambio de pensamiento. Jesús en el Getsemaní decidió pensar y hacer la voluntad de Dios. Él decidió. Su deseo o el de Dios. Si Él lo hizo también tu puede hacerlo. Vamos, no des más excusas y haz lo que tienes que hacer, no importa lo que estés afrontando, tú tienes el poder de tomar control de tus emociones.
Padre celestial, me enfocaré en controlar mis deseos y poner Tus pensamientos como pilares de mi vida. Meditaré en ellos para que mi mente esté en continua paz con Tu Palabra. Lo decreto en el Nombre Poderoso de Jesús, amén”.

Tus decisiones determinarán tú futuro

Deuteronomio 30:19
“Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra ustedes de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia”.

Básicamente nuestro destino, nuestro futuro se construye o se destruye de acuerdo a las decisiones que tomamos. El punto de enfoque hoy es ¿En qué nos basamos realmente para tomar una decisión? 2 Reyes 5:9-11 nos narra la historia de Naamán, capitán del ejército del rey de Aram: “Vino, pues, Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a la entrada de la casa de Eliseo. 10 Y Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate en el Jordán siete veces, y tu carne se te restaurará y quedarás limpio. 11 Pero Naamán se enojó, y se fue diciendo: Yo pensé: Seguramente él vendrá a mí, y se detendrá e invocará el nombre del Señor su Dios, moverá su mano sobre la parte enferma y curará la lepra”. El pensó que conocía una forma mejor para hacer las cosas. Consultó con el profeta de Dios pero le pareció, a su parecer, que no era lógica su respuesta. Entiende esto: El tema no es hacerlo como a ti te parece, sino como Dios lo dice. Tú debes decirte a ti mismo: “Si Dios lo dice, yo lo voy hacer”. Tú y yo necesitamos confiar en Él y dejar de confiar en nuestros sentimientos, conocimientos y experiencias porque lo único que nos va a llevar a conquistar, a poseer lo que es nuestro, alcanzar las metas y sueños es la fe en Sus Promesas y Su Palabra. Y eso dejarme decirte requiere confianza. El proverbista dice: “El que confía en el Señor prospera” (Pr.28:25b); y el profeta Jeremías declara: “Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en Él” (Jer.17:7). Recibe esto que es decisivo para tu vida: Las Promesas se alcanzan tomando decisiones con fe basadas en la Palabra de Dios. Avanza en la dirección que Dios te indica. Dice 2 Samuel 5:19: “Entonces David consultó al Señor: ¿Subiré contra los Filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y el Señor dijo a David: Sube, porque ciertamente entregaré a los Filisteos en tu mano”. En este tiempo tienes que ser sensible a la voz de Dios para llegar a tu destino. En cada decisión que tomes, aunque sea parecida a la anterior pregúntale primero a Él antes de hacerlo. Los principios no cambian pero los métodos sí. Demuéstrale en este año a Dios que tienes la humildad de escucharlo y obedecerle. Allí donde Él te dice es donde se encuentra Su voluntad para tu vida.
“Padre celestial, perdóname en este día si he tomado decisiones bajo mis propios concepto, a partir de hoy decido que te consultaré cada decisión y confiaré que Tu respuesta es la adecuada. Lo decreto en el Nombre Poderoso de Jesús, amén”.

Extiende la Bendición

Deuteronomio 6:5-7
“Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. Las enseñarás diligentemente a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes”.

Todos queremos tener un hogar bendecido. Todos queremos lo mejor para nuestros hijos. Todos queremos que a ellos les vaya mejor que a nosotros. Pero esto no es algo que sucede por casualidad. Esto sucede cuando seguimos el consejo de Dios y trabajamos cada día en ello. Dios debe ser el primero en nuestro hogar y nuestro amor hacia Él debe manifestarse en las actitudes que tenemos con nuestra familia. No podemos decir que amamos a Dios y despreciar y maltratar a nuestros seres queridos. Lo que recibimos de Dios lo debemos dar primeramente en nuestro hogar. Por eso la Palabra nos dice que debemos amar a Dios con todo nuestro corazón, con todo nuestro ser y eso transmitirlo. Transmite la bendición en todo momento. Toma tiempo con tu familia para hablar de la Palabra de Dios. Cuando tengas que tomar una decisión o darle un consejo a tus hijos, hazlo basado en lo que dice la Palabra de Dios. Tú perpetuarás las bendiciones por generaciones si así lo haces. Proverbios 22:6 dice: “Instruye al niño en el camino que debe andar, Y aun cuando sea viejo no se apartará de él”. Estos niños a su vez instruirán a sus propios hijos y así continuará la bendición. ¿Y cómo instruirlos? Con Palabras y con ejemplo ¡Esto es básico! Vive lo que predicas. Ten apertura para que tus hijos se acerquen a ti, escúchalos y enséñales lo correcto. Si descuidas esta área el diablo se encargará de que haya alguien que los instruya pero en la dirección incorrecta. Valora lo que Dios te ha dado y establece las prioridades correctas. Tu casa será un canal para que fluya el río de las bendiciones de Dios por generaciones ¡Aleluya!
“Padre celestial, en tu inmenso amor me enseñas cómo vivir en Tus bendiciones y cómo impartirlas a mi familia. Con Tu ayuda seremos luz y llevaremos esa luz a otras familias que están en necesidad. Lo decreto en el Nombre Poderoso de Jesús, amén”.

domingo, enero 04, 2009

AÑO NUEVO VIDA NUEVA – I Parte

Isaías 3:10
“Díganle al justo que le irá bien, pues gozará del fruto de sus acciones”.
Job 36:7
“No aparta Sus ojos de los justos, los hace reinar en compañía de reyes y los exalta para siempre”
“Año nuevo vida nueva”, es una frase común que la gente dice al iniciar un nuevo año. Pero la cual a veces no es una realidad en muchos. La pregunta es: ¿Será este 2009 un nuevo año para ti? No permitas que el año 2009 sea solo la continuación de malas y viejas historias. Si bien el calendario inevitablemente cambió, nuestro calendario interno también debe cambiar y debe ser un nuevo tiempo, un nuevo comienzo, un nuevo año, porque aunque haya sido bueno lo que vivimos en el 2008 igualmente las cosas se tienen que renovar, tenemos que ir por más allá en Dios, las cosas que Dios tiene para ti son nuevas y sorprendentes, inicia un nuevo año lleno de Su Gloria, porque Él ha prometido que este 2009 será un año de puertas abiertas y acceso ilimitado, será un año donde darás alumbramiento a cosas que hasta ahora no habías podido, por eso avanza y no te estanque porque Dios trae un aceleramiento para cumplir Sus promesas en tu vida. Pero hay que tener en cuenta estos siete principios para iniciar un verdadero nuevo año de éxito: (1) Ama a Dios sobre todas las cosas. Eso es lo primero de lo primero. Salmos 37:4: “Deléitate en el Señor, y Él te dará las peticiones de tu corazón”. Lo primero es amar a Dios, estar con Él, ponerlo a Él primero en nuestros planes y en nuestra vida entera. Estar todos los días a los pies de Jesús. Si tú no pones a Dios como primero todo lo demás no funcionará. Lo leíste bien, vuelve y léelo. Edificar confiando en otras cosas es planificar algo que terminara derrumbándose. Recuerda la enseñanza de Jesús de los dos fundamentos o cimientos (Léela en Mateo 7:24-27). ¿Confías tú plenamente en Cristo? o ¿Pones tú confianza en tu sabiduría o en alguna otra persona que no sea Cristo? Recuerda que sólo de Dios es que proceden todas las bendiciones verdaderas y reales (Santiago 1:17). Muchas veces has fracasado porque has confiado en ti mismo o en otras personas. Para que este nuevo año 2009 sea de Gloria y veas el cumplimiento de todas las promesas de Dios deberás cumplir el primero y grande mandamiento: “Amarás a tu Dios sobre todas las cosas…” (2) Debes tener claro lo que deseas para este 2009: Medita y ora claramente en lo que deseas, busca la voluntad de Dios para tu vida. Filipenses 2:13: “Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla Su buena voluntad”. Pídele al Espíritu Santo que te dé discernimiento para que puedas entender los cómo, los cuándo, los dónde, los quiénes y el momento en los que Dios va a hacer las cosas. Esto es básico porque debes tener una idea de a dónde quieres llegar en este 2009. Si deseas salvación para tu familia, deberás clamar por ellos y prepararte para ayudarlos. Si tienes metas para servirle a Dios, planifícalas en el verdadero fundamento (servir y amar a Dios con pasión) y con la verdadera motivación (ganar almas, amar a las personas y edificarlas). Seguramente hay cosas en tu corazón que están hace bastante tiempo y aun no se han cumplido, pero esos deseos están en tu corazón porque son de Dios y Él te los quiere dar. Toda oración que sea conforme a la voluntad de Dios, Él la escuchará y contestará a su tiempo. Piensa en grande, visiona en grande. Si algún deseo no es de Dios se desvanecerá mientras permanezcas en su presencia obedeciendo. Algunos se confunden porque no saben bien lo que quieren, pero siendo guiados por el Espíritu Santo, pronto te vendrán cosas a la mente y el corazón, y eso es lo que debes hacer. Dios concede el deseo de nuestro corazón. Si no sabes bien, puedes pensar aquello que te guste hacer, las habilidades con las que cuentas, los dones espirituales que Dios te dio. Si estas cursando en una carrera universitaria debes plantearte metas en cuanto a eso. Lo mismo si tienes una profesión, oficio, trabajo o cualquiera sea la actividad, debes ver hasta donde quieres llegar, ya que si nunca te planteas metas, no sabes a dónde vas y tus oraciones estarán sin orientación. Si deseas cambiar de trabajo o actividad porque sientes que ya no es para ti, entonces este es un buen momento para hacerlo. La voluntad de Dios es agradable y perfecta. El 2009 será un año de activaciones, en este nuevo año que se inicia será activado mucho del potencial en tu vida; las mejores ideas estarán en tu vida y eso influirá en todas las personas que estén a tu alrededor, las ideas que Dios te dará en el 2009, te harán, altamente, exitoso. ¡Créelo! Porque hay una activación poderosa sobre tu vida y así puedas cumplir con tu destino profético, con el propósito eterno con el que fuiste creado ¡Aleluya! Pon en práctica estos principios y el 2009 será para ti un Verdadero Año de Gloria.

AÑO NUEVO VIDA NUEVA – II Parte

Isaías 3:10
“Díganle al justo que le irá bien, pues gozará del fruto de sus acciones”.
Salmos 58:11
“Entonces los hombres dirán: Ciertamente hay recompensa para el justo, ciertamente hay un Dios que juzga en la tierra”
Dios quiere que este nuevo año 2009 sea para ti realmente un nuevo año y nueva vida. Continuamos hoy con los siete principios para iniciar un verdadero nuevo año de éxito. Dijimos en la meditación anterior que los dos primeros principios para tener un verdadero nuevo año y tener éxito eran: (1) Amar a Dios sobre todas las cosas. Eso es lo primero de lo primero (Salmos 37:4), y (2) Debes tener claro lo que deseas para este nuevo año 2009: Medita y ora claramente en lo que deseas, busca la voluntad de Dios para tu vida (Filipenses 2:13). Continuemos hoy con otros Principios: (3) Deja atrás el pasado y visiónate hacia el futuro: Isaías 43:18,19: “Mas no se acuerden de las cosas anteriores, ni consideren las cosas pasadas; 19 ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”. Puede que haya personas que te hayan herido o te hayan querido menospreciar, controlar, molestar y confundir, para esto solo puedo decirte: “Dejaré el pasado atrás y me encaminaré hacia el futuro”. No dejes que nada ni nadie detenga el destino profético de tu vida en Dios. Tú vales demasiado para el Señor como para estancarte con caprichos y errores de otros, apártate de personas negativas, murmuradoras y dañinas. ¡No te dejes! Guarda tu corazón, no le guardes rencor a nadie, perdona y ama, pero tampoco dejes que afecten y controlen tu vida negativamente. El perdón es demasiado importante. No podrás avanzar hacia tu destino profético en Dios a menos que perdones y ames, por eso decide perdonar. Si no lo haces Dios tendrá un límite para ayudarte, eso está en tu decisión. Perdona para avanzar, libera tu corazón de toda ligadura. No te estanques. (4) Ten metas claras para este nuevo año: Lucas 14:28: “Porque, ¿quién de ustedes, deseando edificar una torre, no se sienta primero y calcula el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla?”. Eso se llama planificar; tú tienes que planificar sabiamente. Acostúmbrate a tener una agenda para escribir tus objetivos para saber a dónde vas dirigir tus pasos. Escribir tus metas es dejar sentado algo concreto y esa es la primera conexión de lo espiritual al mundo material. Puedes pensar, desear y hablar, pero escribir es dar el primer paso concreto. Luego establece metas a corto plazo, mediano y largo plazo para este 2009. Esto te evitará la ansiedad y las falsas expectativas. Dios nos dio sabiduría para trabajar y planificar. Piensa qué debes hacer para dar el otro paso y colócalo como una meta, luego camina en fe, trabaja y obra persistentemente y esa puerta abierta la podrás cruzar, y una vez que llegues ponte una meta más grande y más desafiante. Y nunca te detengas hasta hacer todo lo que Dios puso en tu corazón. Muchos abandonan la carrera que inician porque creen cosas ilusorias. Tienen expectativas irreales y se desaniman. Todo es paso a paso. Lo grande llegará con el tiempo. Recuerda que hay una promesa profética para todos aquellos que creemos en Job 8:7: “Aunque tu principio haya sido pequeño, no será comparado con tu futuro, que será muy grande” ¡Aleluya! Pon en práctica estos principios y el 2009 será para ti un Verdadero Año de Gloria.

AÑO NUEVO VIDA NUEVA – III Parte

Isaías 3:10
“Díganle al justo que le irá bien, pues gozará del fruto de sus acciones”.
Salmos 5:12
“Porque Tú, oh SEÑOR, bendices al justo, Como con un escudo lo rodeas de Tu favor”
Dios quiere que este nuevo año 2009 sea para ti realmente un nuevo año y nueva vida. Continuamos hoy con los tres últimos principios de los siete que debemos tener en cuenta para iniciar un verdadero nuevo año de éxito. (5) Sigue e Imita Modelos de Fe: Hebreos 13:7: “Acuérdense de sus dirigentes que les hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta, imiten su fe”. No te juntes con gente incrédula, quejumbrosa, murmuradoras, no te juntes con mata fe. Imita y sigue los buenos ejemplos de fe. Relaciónate con personas que te ayuden, pide información de lo que quieras hacer a personas que ya han llegado a la meta. Esto te hará evitar una cantidad de errores importantes. En todas las cosas que quieras hacer siempre hubo alguien que ya lo hizo. Piensa en esas personas que te pueden facilitar herramientas y experiencias que te ayudarán e inspirarán en tu camino, adquiere sus libros y cd´s, cualquiera sea el objetivo. Te inspirará y te enseñara como un padre que lleva al hijo de su mano. (6) Espera siempre el extra de Dios: Job 36:7: “No aparta Sus ojos de los JUSTOS, los hace reinar en compañía de reyes y los exalta para siempre”. Los creyentes tenemos una gran e incomparable ventaja que es la ayuda del Dios Todopoderoso, El Shaddai, Él estará para guiarte en el camino y para hacer lo imposible. Espera siempre en este nuevo año 2009 Su provisión divina, Él hará Su parte. Tú ocúpate de hacer todo lo posible, todo lo que esté a tu alcance, que Dios se ocupará de lo imposible, esto es accionar, vivir por fe. Tú como Su hijo, tienes a Dios de tu lado esto es lo más alentador de todo, aunque cometas errores podrás reintentarlo una y otra vez con la ayuda de Dios. Nuestro Padre celestial se interesa en nosotros sus hijos. La fe abre puertas que de ninguna otra manera se abrirían. Todo lo que hagas sazónalo con fe y con oración. Mantén una actitud de expectativa, porque Él gran Shaddai está contigo y es el Dios de los imposibles y cuando abre una puerta nadie la puede cerrar, solo camina hacia ella, haz tu trabajo de abrirla y cruzar. En este año recuerda darás a luz lo que hasta ahora habías creído. (7) Sé persistente: Lucas 11:9,10: “Así que Yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. 10 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”. En este nuevo año 2009 sé insistente y sé persistente y llegarás a un avance sin precedentes en tu vida. En este 2009 Dios pone Su pie en el acelerador para que logres grandes cosas en Él. No abandones nada, persiste en todo, en la obediencia, en la santidad, en la fe, en el servicio al Señor, en congregarte en todos los servicios de la Iglesia, en la planificación y en trabajar continuamente. Si te equivocas recuerda que debes volver a intentarlo. En el próximo intento podrás lograrlo. Que nada haga abortar tus sueños. Ti vida y tu destino valen mucho para Dios y para ti como para que lo tires por la borda por un solo error. Los errores son normales, de los errores se aprende, son parte de la vida, estamos en camino a la perfección, si te equivocas, vuelve a intentarlo más sabiamente. Si fallas, arrepiéntete y pídele perdón a Dios y no vuelvas a pecar. Levanta y camina en Su amor y en Su gracia. Haz todo en el temor de Dios. Al Señor le gusta la insistencia de sus hijos ¡Prepárate para que en este 2009 conquiste todo lo que Dios planeó para ti! Decreto apostolical proféticamente que eres un matador de gigante y un (a) valiente, un (a) guerrero (a) del Reino de Dios ¡Aleluya! Pon en práctica estos siete principios y el 2009 será para ti un Verdadero Año de Gloria.

martes, diciembre 23, 2008

No esperes lo bueno, viene lo mejor

Salmos 37:23
“El Señor afirma (ordena) los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir”

La voluntad de Dios es dirigirte diariamente. Él te ha dado Su Santo Espíritu para guiarte cada día hacia tu destino de bendición. Por eso, es importante que cada uno de nosotros oigamos Su voz y obedezcamos a Su dirección. En este camino, el diablo intentará tentarnos de distintas maneras para que abandonemos, para que nos rindamos y de no lograrlo, intentará distraernos para que perdamos el tiempo y no alcancemos lo mejor de Dios. Son este tipo de distracciones las que debemos eliminar. Todo aquello que te distraiga de tu propósito y de tu crecimiento, elimínalo. A veces, nosotros hacemos cosas buenas, pero terminaron siendo una distracción que impidió que hiciéramos algo mejor, algo más grande que Dios tenía para nuestras vidas. Esas distracciones nos desvían, nos llevan por otro rumbo, por otra senda. No necesariamente nos apartan de Dios o de las verdades bíblicas, pero sí de la Voluntad de Dios para ese momento, y detienen nuestro crecimiento. Dios nos quiere ver manifestando todo lo que nos dio a través de Cristo Jesús, y eso sólo es posible si obedecemos Su dirección. Muchas veces, en los momentos de oración, Dios nos muestra algo que debemos cambiar en nuestras vidas, a alguien que debemos perdonar o una situación que debemos restaurar y nos vamos silbando para el otro lado, nos hacemos los distraídos. Dios está esperando que pasemos por la puerta de la sanidad, de la restauración y nosotros nos vamos a un Grupo Evangelístico a enseñar, nos vamos a orar por la gente, todas cosas buenas y agradables a Dios, pero no lo que nos está indicando Él. Dios nos está esperando en el lugar que nos indicó porque quiere tratar con nuestras vidas y hacer fructífera cada área. No debemos dejar procesos de Dios por la mitad. Una pregunta: ¿De qué nos sirve estar haciendo cosas buenas si arruinamos y perdemos las mejores? Después hay heridas por dentro, hay otros que son perjudicados, hijos, familias. ¿De qué serviría? No sirve de nada. Lo que sirve es enfocarte en Dios y hacer las cosas paso por paso. Así verás la victoria para tu espíritu, la victoria para tu alma, la victoria para tu familia. Así cumplirás tu propósito en Dios, serás un hombre, una mujer bendecida, tus hijos serán gente poderosa sobre la tierra e irán hacia las mejores cosas de la vida. No permitas más que las distracciones te priven de lo mejor de Dios. Tú estás llamado a disfrutar de la excelencia que Dios ha provisto para tu vida. Por eso es importante que tomes las decisiones correctas ante la dirección de Dios. Elige lo mejor. Elige lo fructífero. Eres un triunfador (a), un ganador (a), que llegas a la meta y no te quedas mirando a los lados por el camino. Hazlo a partir de hoy y yo te profetizo que Disfrutarás de lo mejor de Dios ¡Aleluya!

“Padre celestial, perdóname por desobedecerte. Hoy elijo seguir Tu dirección. No permitiré que distracciones me demoren en mi camino. Tengo Tu unción y Tu fortaleza para lograrlo. Gracias Padre, alcanzaré lo mejor. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.

ESTÁS PREPARADO PARA SU VENIDA

Hechos 1:10,11
“Mientras Jesús ascendía, estando ellos mirando fijamente al cielo, se les presentaron dos hombres en vestiduras blancas, 11 que les dijeron: Varones Galileos, ¿Por qué están mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de ustedes al cielo, vendrá de la misma manera, tal como Lo han visto ir al cielo”.

Los momentos finales que Jesús pasó, físicamente con Sus discípulos, fue algo emocionante. Él les habló todo lo que debían saber para empezar a caminar y hacer Su voluntad. Debían esperar que el Espíritu Santo se derramase primero, para luego ir y predicar el Evangelio del Reino (Hechos 1:8). Esta despedida fue vista sólo por Sus discípulos. Él estaba dejando una enseñanza, considerada por la Cristiandad como la “Bendita Esperanza”, es decir, el Arrebatamiento de los cristianos en las nubes para estar por siempre con Él. Lo que el apóstol Pablo nos enseña en 1 Tesalonicenses 4:16,17: “Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. 7 Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre”. El evangelista Lucas en Hechos 1:10,11 nos deja la constancia de que así como Él se fue (en las nubes) así volverá. Los ángeles mensajeros de Dios informaron a los discípulos presentes el sentir del Señor. Este sentir es la característica de todos los cristianos que aman al Señor. Ha pasado mucho tiempo de este suceso, y pareciera como que la Venida de Cristo (el arrebatamiento en las nubes) fuera una mentira o que nunca va a suceder. Vivimos la vida sin pensar en este hecho tan importante. No hace falta entrar en muchos detalles, para darnos cuenta que casi todas las profecías bíblicas previas al retorno de Cristo se han cumplido. Su retorno es inminente. Sería bueno que te preguntaras en este día: ¿Soy consciente que hoy el Señor puede venir a buscarme y arrebatarme junto con Su Iglesia? ¿Estoy realmente preparado? Si Él viniera en los próximos cinco minutos, ¿Estás realmente en condiciones de verle cara a cara? La Palabra del Señor enseña que el arrebatamiento sucederá en un abrir y cerrar de ojos. Eso significa que debemos estar preparados de antemano. ¿Lo estás?

“Padre celestial, perdóname por pasar mis días sin pensar en la venida inminente del Señor Jesucristo. Despiértame de mi insensibilidad espiritual, y enciende mi vida con el Aceite del Cielo que es la presencia de Tu Espíritu Santo. Haz que pueda decir yo también: ¡Ven Señor Jesús! Te lo pido en el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.

¿Quién es Jesucristo?

Jesucristo es el Mesías de quien hablaron los profetas del antiguo pueblo de Israel. Tres mil años antes de Cristo, los profetas ya anunciaban que vendría alguien que ellos llamaban el Mesías, que quiere decir "ungido". La Biblia señala que cuando Andrés se encontró por primera vez con Jesús, halló a su hermano Simón y le dijo: "Hemos hallado al Mesías" (San Juan capítulo 1). Dijo el profeta Isaias 670 años antes de que naciera Cristo de la bendita virgen María: "Por tanto el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel" (que quiere decir Dios con nosotros) (Isaias capítulo 7). Ya en la antigüedad el famoso profeta Miqueas en su capítulo 5 dice: "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad". Y en el Salmo 22, que usted debe leer, el cual fue escrito centenares de años antes que naciese Jesús, ya se hablaba de los sufrimientos y la agonía de Cristo en la cruz. Y por último, el famoso profeta Zacarías en su capítulo 9 dice: "Alégrate mucho hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén, he aquí tu rey vendrá a tí, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna". Jesucristo es el Mesías.
Jesucristo es la Palabra de Dios, el Verbo de Dios. "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios", leemos en San Juan capítulo 1. El es el Verbo de Dios que nos revela a Dios.
Jesucristo es la segunda Persona de la Trinidad. Como es Dios, es también nuestro Creador y el de toda la creación. En Hebreos capítulo l leemos:
"Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán mas Tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como vestidura, y como un vestido los envolverás y serán cambiados, pero Tú eres el mismo y tus años no acabarán".
Jesucristo es el Salvador, el Redentor del mundo. El ángel Gabriel le anunció a la bendita virgen María: "Darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo capítulo 1). El libro de Tito capítulo 2 dice:
"Nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras". Cristo vino a libertarnos y en los Hechos capítulo 4 dice:
"En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos".
Jesucristo es el Cordero de Dios que llevó sobre sí mismo nuestros pecados y ahora borra los pecados de cualquiera que sienta la carga y se arrepienta.
"He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (San Juan capítulo 1).
El instituyó la Santa Cena. Dice la Biblia:
"Tomando la copa y habiendo dado gracias, se la dio a los discípulos, diciéndoles, ´Bebed de ella todos, porque esto es mi sangre del nuevo pacto que por muchos es derramada para remisión de pecados´" (San Mateo capítulo 26).
Jesucristo es la Fuente de Vida que nos suministra el alimento espiritual diario que necesitamos para poder vivir la vida, para gozarla y disfrutarla. Así como, al levantarnos por la mañana, necesitamos un buen desayuno, una comida al mediodía y algo en la noche, en la vida espiritual es igual.
"Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia". Así dijo Jesucristo en San Juan capítulo 10.
Quisiera preguntarle, ¿Ha encontrado usted esa vida en Cristo? ¿Está disfrutándola?
"El que bebiere del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna" (San Juan capítulo 4).
¿Ya ha encontrado en Jesucristo la vida eterna, la vida interminable, la vida en abundancia? Ojalá que sí.
En último lugar, Jesucristo quiere salvarle a usted así como a mí me salvó. El quiere que usted nazca otra vez. San Juan capítulo 3 dice:
"De tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, Jesucristo, para que todo aquél que en El cree, no se pierda, sino que tenga vida eterna".
Jesucristo dice: "Yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta del corazón, yo entraré a él, y cenaré con él y él cenará conmigo" (Apocalipsis capítulo 3).
Ojalá que usted abra la puerta de su corazón a Cristo, que El entre en su vida y le dé vida eterna. Es así como podrá conocer a Jesucristo en forma personal.
Disciplinas Libertadoras por Luis Palau

VIVE POR FE

Números 14:24
“Pero a Mi siervo Caleb, porque ha habido en él un espíritu distinto y Me ha seguido plenamente, lo introduciré a la tierra donde entró, y su descendencia tomará posesión de ella”.

Los tiempos difíciles son inevitables. Y eso necesitas saberlo. Es verdad que hemos sido redimidos de la maldición, y que no hay nada que satanás pueda hacer para revertirlo, pero él va a desafiarte. Por lo tanto, no te sorprendas cuando las circunstancias sean adversas. Vendrán tiempos cuando tendrás que hablar y actuar teniendo en cuenta que lo que Dios dice es verdad aún cuando no lo puedas sentir o ver suceder a tu alrededor. Caleb fue uno de los que permaneció amarrado a la Promesa de Dios a pesar de lo que las circunstancias y el pueblo alrededor decía. Tal vez encuentres oposición aún en el círculo más íntimo pero persevera, te garantizo que tendrás la victoria. No seas fluctuante, no seas de doble ánimo. Santiago 1:6-8 dice: “Pero que pida con fe, sin dudar. Porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor, 8 es indeciso e inconstante en todo lo que hace”. Muchas personas oyen la palabra de fe sobre sanidad o prosperidad y piensan: “Voy a probar eso”. Luego cuando vienen los tiempos duros, abandonan y se rinden. Déjame advertirte que vivir por fe no es algo que pruebas. Es un estilo de vida. Tú lo haces cuando es difícil, lo haces cuando es fácil. Lo haces todo el tiempo. Porque no lo estás haciendo sólo por los beneficios, lo estás haciendo porque sabes que esa fe le agrada a Dios. y lo único que hace mover a Dios a tu favor es tú fe. Hebreos 11:6: “En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan diligentemente”. Si tú y yo vamos a ver a Dios haciendo lo imposible en nuestras vidas, tenemos que limpiarnos de toda incredulidad. Hoy debes tomar la decisión irreversible de creer a la Palabra de Dios y elegir el caminar por fe como un estilo de vida. Toma las Promesas de Dios para cada una de tus circunstancias, medita en ellas hasta que la fe crezca en tu interior, establece la verdad de la Palabra en tu espíritu y en tu mente mediante la confesión y actúa. Alinea tu cuerpo y tus acciones a lo que crees. Desde hoy en adelante considera resuelto tu problema y da alabanzas al nombre de Jesús. El Hebraísta dice que Dios es galardonador, recompensador de los que le buscan diligentemente. Camina en Fe, hazlo porque eso agrada a tu Padre que te ama, y decreto apostólica y proféticamente que recibirás mucho más abundantemente de lo que estás pidiendo o esperando.

“Padre celestial, gracias porque aunque las circunstancias puedan volverse duras, saldré victorioso. Me niego a desmayar y caer. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.

EL REGALO MÁS PRECIOSO QUE HEMOS RECIBIDO

2 Timoteo 2:1
“Así que tú, hijo mío, fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús”.

A todos nos gusta recibir regalos en todo tiempo y en cualquier momento. Uno, de esa manera, se siente amado y reconocido por sus amigos, familiares queridos, especialmente si el regalo es el que estábamos deseando. No hay peor cosa que recibir un regalo que no nos guste. ¿Alguna vez te ha pasado eso? Por cierto en casos así, uno debe valorar la intención de aquél que ha hecho el regalo, pero lo ideal es recibir un lindo regalo. Dios mismo nos ha dado un precioso y costoso regalo para que lo valoremos y cuidemos toda la vida. Este regalo supera a cualquiera en calidad y belleza: Es el regalo de la Salvación presente y eterna que recibimos cuando aceptamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador. Lamentablemente, muchos han aceptado el regalo de la salvación y lo valoran sólo por un tiempo para después dejarlo. Es por eso que el consejo del Espíritu Santo a través del apóstol Pablo es que debemos esforzarnos en la gracia. Esto a simple vista pareciera una contradicción. La salvación es un regalo que viene a nuestras vidas por gracia, no porque seamos dignos. Ahora ¿Por qué debemos entonces esforzarnos? La salvación es un regalo que comienza en el momento de la conversión y prosigue hasta la eternidad. El paquete de la salvación incluye también nuestra santificación aquí en la tierra. Es allí donde debemos esforzarnos para poder vivir en santidad. Si tú te quedas solamente valorando que has ganado el cielo, aquí en la tierra vivirás como un miserable espiritual, porque la Gracia de Dios la recibimos en la tierra para que nos esforcemos en cuidarla como el más grande tesoro que una persona puede conseguir. Si tú valoras la Gracia de Dios, entonces te esforzarás.

“Padre celestial, el regalo de la salvación ha sido lo más grande que he recibido de Ti. Ayúdame a valorarlo y a esforzarme cada día para ser un mejor cristiano. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.

martes, noviembre 25, 2008

No esperes lo bueno, viene lo mejor

Salmos 37:23
“El Señor afirma (ordena) los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir”

La voluntad de Dios es dirigirte diariamente. Él te ha dado Su Santo Espíritu para guiarte cada día hacia tu destino de bendición. Por eso, es importante que cada uno de nosotros oigamos Su voz y obedezcamos a Su dirección. En este camino, el diablo intentará tentarnos de distintas maneras para que abandonemos, para que nos rindamos y de no lograrlo, intentará distraernos para que perdamos el tiempo y no alcancemos lo mejor de Dios. Son este tipo de distracciones las que debemos eliminar. Todo aquello que te distraiga de tu propósito y de tu crecimiento, elimínalo. A veces, nosotros hacemos cosas buenas, pero terminaron siendo una distracción que impidió que hiciéramos algo mejor, algo más grande que Dios tenía para nuestras vidas. Esas distracciones nos desvían, nos llevan por otro rumbo, por otra senda. No necesariamente nos apartan de Dios o de las verdades bíblicas, pero sí de la Voluntad de Dios para ese momento, y detienen nuestro crecimiento. Dios nos quiere ver manifestando todo lo que nos dio a través de Cristo Jesús, y eso sólo es posible si obedecemos Su dirección. Muchas veces, en los momentos de oración, Dios nos muestra algo que debemos cambiar en nuestras vidas, a alguien que debemos perdonar o una situación que debemos restaurar y nos vamos silbando para el otro lado, nos hacemos los distraídos. Dios está esperando que pasemos por la puerta de la sanidad, de la restauración y nosotros nos vamos a un Grupo Evangelístico a enseñar, nos vamos a orar por la gente, todas cosas buenas y agradables a Dios, pero no lo que nos está indicando Él. Dios nos está esperando en el lugar que nos indicó porque quiere tratar con nuestras vidas y hacer fructífera cada área. No debemos dejar procesos de Dios por la mitad. Una pregunta: ¿De qué nos sirve estar haciendo cosas buenas si arruinamos y perdemos las mejores? Después hay heridas por dentro, hay otros que son perjudicados, hijos, familias. ¿De qué serviría? No sirve de nada. Lo que sirve es enfocarte en Dios y hacer las cosas paso por paso. Así verás la victoria para tu espíritu, la victoria para tu alma, la victoria para tu familia. Así cumplirás tu propósito en Dios, serás un hombre, una mujer bendecida, tus hijos serán gente poderosa sobre la tierra e irán hacia las mejores cosas de la vida. No permitas más que las distracciones te priven de lo mejor de Dios. Tú estás llamado a disfrutar de la excelencia que Dios ha provisto para tu vida. Por eso es importante que tomes las decisiones correctas ante la dirección de Dios. Elige lo mejor. Elige lo fructífero. Eres un triunfador (a), un ganador (a), que llegas a la meta y no te quedas mirando a los lados por el camino. Hazlo a partir de hoy y yo te profetizo que Disfrutarás de lo mejor de Dios ¡Aleluya!
“Padre celestial, perdóname por desobedecerte. Hoy elijo seguir Tu dirección. No permitiré que distracciones me demoren en mi camino. Tengo Tu unción y Tu fortaleza para lograrlo. Gracias Padre, alcanzaré lo mejor. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.

miércoles, noviembre 19, 2008

Conquista la abundancia

Juan 10:10
“El ladrón sólo viene para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

El pueblo de Dios atravesó diferentes etapas antes de la conquista de la tierra prometida. Así también muchas veces los cristianos vivimos en distintos niveles y no logramos alcanzar aquel lugar que Dios nos preparó para nosotros. Veamos cuáles fueron esas 3 etapas:

1. Egipto: Israel era un pueblo esclavizado por sus opresores. Vivían en la tierra de la insuficiencia.
2. El Desierto: El pueblo de Dios se pasó 40 años por el desierto viviendo con lo necesario, con justo lo suficiente. Si bien Dios estaba con ellos, ese no era el plan final de Dios para sus vidas.
3. La Tierra Prometida: Josué y sus seguidores conquistaron la tierra de la abundancia.

Los que se quedaron en el desierto fueron aquellos que no cambiaron su mentalidad. Salieron físicamente de Egipto pero no en su forma de pensar. Aún veían opresión, insuficiencia. No le creyeron a Dios y les costó muy caro. Por eso si quieres vivir una vida de abundancia conquista tus pensamientos. Es hora que examines en qué etapa estás. Muchos cristianos viven en la tierra de la insuficiencia, diciendo que no tienen para pagar esto, o que no pueden hacer aquello. Es el momento de que no te conformes con sólo lo suficiente. Conquista tus pensamientos y reemplácelos por declaraciones de victoria. Toma posesión de las Promesas Divinas. Las circunstancias ya no te pueden manejar. Dios ya te preparó la abundancia, no te quedes contemplándola de lejos. Cree que hay sabiduría en tu vida y pídele revelación a Dios para derribar tus gigantes y así entrar en la tierra que Él te preparó. Es por nuestra decisión que lograremos alcanzar la abundancia. 2 Corintios 1:20: “Pues tantas como sean las Promesas de Dios, en Él todas son sí. Por eso también por medio de Él, es nuestro Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros”. Si algo te perturba, olvídate de eso y busca la forma de conquistarlo. El mundo sólo cambiará por el Poder de Dios a través de los creyentes. No te conformes con lo suficiente, no te conforme con menos de lo que te pertenece, tú estás para el reparto de la tierra. Hoy Dios te inunda con Su bendición.

“Padre celestial necesito cambiar mi estilo de vida. Creo que Tú tienes preparado para mí un terreno mejor. Ayúdame a vencer los gigantes y a seleccionar mis pensamientos. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.