miércoles, enero 06, 2021

Constructores exitosos

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. '

Mateo 7:24-27


La parábola muestra que los resultados se observaron cuando aparecieron las adversidades. Ahí se observó de qué estaba hecha cada casa.

Leemos el relato y se nos dice que apareció la lluvia (arriba), también torrentes (abajo) y vientos (flancos). Estos problemas climáticos que se le aparecieron a los constructores simbolizan PROBLEMAS. Los problemas pueden ser de los más simples hasta los más fuertes de enfrentar. De todos lados pueden surgir. Pero solo hay una manera de enfrentarlos y vencerlos. Jesús nos da esa solución en su ilustración.

¿Quieres sortear cada problema? El versículo 24 nos dice que debemos Oír las palabras y practicarlas. Dios nos coloca todo para ganar.

La reconocida escritora Elena de White escribe: “Ninguna cosa hemos de hacer, sino ser solícitos en seguir la voluntad de Dios” Si queremos comenzar a construir, dejemos todo en voluntad de Dios

En conclusión…

La parábola de los 2 constructores nos deja grandes lecciones espirituales.

Si de verdad estamos interesados en ser edificadores, seamos de los auténticos. De los sinceros. De los que evitan aparentar o auto convencerse de que todo va bien, cuando todo es pecado. Nunca es tarde.

Dios nos llama a buscar una base de FIDELIDAD en Cristo, de no desmayar ante adversidades. Y si llega la muerte, no rendirme aún. Nuestro galardón está en el cielo. Dios desea que tengamos ÉXITO. Para eso nos creó.

Construyamos una vida con Cristo. Que cada acto y pensamiento forme un ladrillo en la casa de la Roca.

Señor te pido me transformes en un constructor autentico,  que yo tenga un buen cimiento y confiar cada día en Tús promesas y en Tú Santa Voluntad. 

Constructores cimentados

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. Mateo 7:24-27

 

'Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo, 'Salmos 61:2

En el versículo 24 y 27 se usan 2 tipos de materiales para cada construcción. Roca y arena. Aquí Jesús claramente usa una comparación un tanto cómica, pero el fin era recalcar algo: LO MÁS IMPORTANTE ES LA BASE.

¿Con que edificas tu vida? Salmo 61:2

La Roca puede significar la presencia palpable de Cristo en tu vida. Pero también simboliza la actitud que tomes.

Arena: Un material débil, que con el tiempo se estropea. Esto puede simbolizar la indiferencia, apatía, etc.

Roca: Un material fuerte, que con el tiempo permanece. Esto puede ser entendido como la fidelidad que existe en el creyente autentico.

Esto me recuerda a los deportes. Si te pones a pensar, todo tipo de deporte tiene como objetivo resistir, para poder finalmente lograr algún triunfo. Si no resistes, pierdes fácilmente. Esto es lo que significa la palabra “fe”, que viene de la palabra griega “pistis”. Esta palabra no solo identifica la fe, sino también la fidelidad. Es decir, la “resistencia de la fe”. 

Ahora observa el contexto. Ya leerás que desde el versículo 13 se habla de un sentido escatológico, de cara a la Venida de Cristo. 

Oír las palabras y practícarlas es el mejor cimiento para tener beneficios posteriores.

El constructor imprudente vio su cimiento y se convenció, tal vez para ESE MOMENTO él pensó que SERVIRÍA. Pero le faltó proyectarse. No se esforzó más. Se contentó con su “confort”. ¿De que esta hecho tu cimiento?

¿No te parece buena idea dejar de ver lo que tienes adelante y proyectarte? No veamos los beneficios instantáneos. Esforcémonos en cimentarnos. Que Dios te guarde. 

Señor te pido hagas de mi un constructor autentico, y que tenga un buen cimiento. Que transforme mi actitud hacia Tú Palabra, y que me de fuerzas para serle fiel. 

Constructores auténticos

Una pequeña ilustración que Jesús nos dejó en su Sermón del Monte. 


'Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. 'Mateo 7:24-27

 

'Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 'Apocalipsis 3:15-20

En los versículos de Mateo 7:24 y 26, Jesús utiliza un verbo. Es edificó. Los dos hombres edificaron. Cristo quería remarcar que estas personas usaron tiempo, energía y otros recursos para tales construcciones. Las dos personas tenían el mismo objetivo: guarecerse del recio clima. La diferencia iba a verse en los resultados. Uno era FALSO y el otro VERDADERO. Aquí está el claro paralelismo.

Dios pide a su iglesia ser buenos constructores. O somos falsos o somos verdaderos. Nuestros amigos o la gente que nos rodea pueden llamarnos “edificadores” cuando no lo somos.  

¿Que nos hace creer que edificamos?  No nos llamemos edificadores si no lo somos. Podemos solo OÍR y no practicar, o suponer que practicamos y no OÍR. Oye las palabras y practícalas

No basta con solo escuchar un sermón. Pero solo depende de ti comenzar a practicar todo lo que oyes, escuchas y aprendes. No debemos auto-engañarnos, sino ser humildes y aprender de Sus Palabras.

Apocalipsis 3:15-20. Estamos a tiempo de dejar de aparentar, y vivir en la Roca. Un constructor de Cristo no tiene dobleces. Tiene un sentido en la vida.

Señor, te pido hagas de mí un constructor autentico, leyendo Tú Palabra y con Tú ayuda, ponerla por obra. De esta manera seré testimonio para los demás.

 

Nada puede frenar la Bendición de Dios

 Nada puede frenar la Bendición de Dios

¿Sientes que a veces todo está en tu contra? La historia de José, príncipe de Egipto, es una de las más impresionantes que hay en la Biblia cuando consideramos la prosperidad de Dios en nuestras vidas. 

Cuando te sientas deprimido/a debido a los problemas que te rodean, te invito a que revises la siguiente “checklist”, y que contestes a estas preguntas:

·  ¿Han intentado matarte tus hermanos?

·  ¿Has sido vendido como esclavo?

·  ¿Has acabado en la cárcel por una denuncia falsa?

Si tu respuesta es “no”, entonces ¡estás mejor de lo que José estaba! =) Él sufrió todo tipo de reveses y de situaciones injustas contra él, pero, en medio de ellas prosperó, porque Dios estaba con él. A tal punto que:

·  Cuando fue un siervo, se convirtió en la mano derecha de su amo (mira Génesis 39:3-4)

·  Cuando estuvo en la cárcel, se convirtió en la mano derecha del guardia (mira Génesis 39:23).

·  Cuando se presentó ante faraón, se convirtió en la mano derecha del rey de Egipto (mira Génesis 41:41).

No hay situaciones difíciles que puedan frenar la bendición de Dios en tu vida. En este día, deja toda queja o autocompasión a un lado, ¡y avanza! “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti” (Isaías 60:1 ). ¡Sí, levántate y brilla! Allí donde estés, da lo mejor de ti, hazlo todo como para el Señor, y deja que Su prosperidad se manifieste con gozo y bendición en cada cosa que hagas. 

“Señor, creo que quieres bendecirme y prosperarme en todas las áreas de mi vida, y hoy decido de todo corazón no dejarme vencer por las situaciones por las que estoy pasando. Ayúdame a estar lleno de gozo, a brillar y a dar lo mejor de mí para Ti en cada cosa que haga. ¡Gracias por todo lo que has preparado para mí! En el Nombre de Jesús. ¡Amén!”

La Palabra de Dios te hace prosperar en todo

La Palabra de Dios te hace prosperar en todo

¿Alguna vez has caminado bajo una lluvia torrencial? Seguramente habrás terminado mojado de pies a cabeza, ¡pero es una experiencia tan divertida, tan refrescante!

La Biblia dice que la Palabra de Dios es como esa lluvia que cae sobre la tierra y que produce fruto abundante: nunca vuelve vacía, siempre cumple Su misión (Isaías 55:10-11). Así es también la Palabra de Dios en tu vida: siempre cumple con Su misión de darte vida, de inundarte con Su Presencia, de refrescarte con Sus promesas, de llenarte de gozo y alegría, y de apartar de ti todo lo que no es bueno. 

Ese es el efecto que la Palabra de Dios tiene cuando toca nuestros corazones. Es por eso que Dios le dijo esto a Josué cuando fue designado para llevar a Israel a la Tierra Prometida: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué 1:8). Este es uno de los pasajes más conocidos de la Biblia, y es por algo... Mira lo que dice:

·  Ten siempre la Palabra de Dios cerca, 

·  Medita en ella en todo tiempo

·  No te apartes de lo que dice

Y estas son las promesas de guardar todo lo anterior:

·  Prosperarás en lo que hagas

·  TODO te saldrá bien

¡Wow, tremendo! La Palabra de Dios te hace prosperar en todo. Te animo a que dediques aunque sea unos minutos al día a leerla, a meditarla y a dejar que el Señor te hable a través de ella: el fruto que producirá en tu vida será sencillamente impresionante. 

“Señor, deseo de todo corazón llenarme más y más de Tu Palabra. Ayúdame a leer la Biblia de tal forma que escuche Tu voz hablarme a lo más profundo de mi corazón cada vez que me acerque a ella, y que toda mi vida sea dirigida por Tus Palabras. En el Nombre de Jesús. ¡Amén!”

Tu paciencia y obediencia hacen realidad los planes de Dios

Tu paciencia y obediencia hacen realidad los planes de Dios

¿Sabes cuáles son los planes de Dios para tu vida?

La Biblia dice: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11). Dios ya conoce los planes que tiene para tu vida y son unos planes muy, muy buenos: Él quiere darte aquello que esperas en lo más profundo de tu corazón.

Tu paciencia y obediencia hacen realidad los planes de Dios para tu vida. A pesar de las dificultades, a pesar de que las cosas parezcan retrasarse, ¡no te rindas! Tu paciencia, y tu corazón rendido en obediencia a Dios, te harán ver milagros impresionantes en tu vida. 

Sigue adelante, no te rindas: recuerda siempre que eres un milagro.

“Señor, te doy gracias porque estás siempre a mi lado, y porque Tus planes para mi vida son mejores de lo que podría imaginar. Ayúdame a siempre permanecer fiel en Ti, a obedecerte en todo, y a no desesperar. Ayúdame a agarrarme por la fe en Ti, y a seguir caminando cada día firme en Ti, agarrado a Tus promesas. En el Nombre de Jesús. ¡Amén!”

martes, enero 05, 2021

Dios bendice generosamente la generosidad

Dios bendice generosamente la generosidad

La generosidad expresa el corazón de Dios, Su naturaleza de amor. La generosidad auténtica da sin esperar nada a cambio, solo por el placer mismo de obedecer a Dios y de bendecir a las personas. Las personas generosas han experimentado que la Biblia tiene razón cuando dice que “más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35)

Pero la verdad es que la generosidad, aunque no espera recibir nada a cambio, trae bendiciones enormes a nuestra vida, y puedo dar fe de ello. Siempre busca hacer de la generosidad una constante en tu vida, y verás cómo, una y otra vez, se te abren puertas y te permite alcanzar cosas que jamás hubiese podido imaginar. 

Al darte en el servicio a Dios y a las personas, experimentas bendiciones enormes, que sin duda te hacen prosperar a nivel relacional, laboral, económico, intelectual y, sobre todo, espiritual.

¿Recuerdas este pasaje? “El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado” (Proverbios 11:25).

En ocasiones, podemos sentirnos incómodos a la hora de recibir cosas de parte de los demás, o incluso de Dios. El hecho mismo de pensar en prosperidad puede incomodarnos.

Sí, Dios sacia a los que sacian. Que tu corazón esté centrado en Dios y en bendecir a las personas, y que, mientras tanto, las bendiciones de Dios inunden y prosperen tu vida en cada paso que des. 

“Señor, ayúdame a ser más generoso en cada detalle de mi vida: con mi tiempo, con mi dinero, con mi gentileza, con mi dedicación… Que todo lo que haga refleje Tu corazón a los que me rodean, para que pueda ser un canal de bendición para sus vidas. ¡Gracias por Tus promesas, y por tu bendición sobre mi vida! En el Nombre de Jesús. ¡Amén!” 

 

La diligencia abre las puertas a la Bendición

La diligencia abre las puertas a la Bendición

¿Alguna vez te ha pasado que esos “5 minutos más” que planeabas estar en la cama por la mañana se han multiplicado, sin saber cómo, hasta convertirse en una hora? 

¿O has empezado a ver un nuevo capítulo de una serie con la idea de ver solo 10 minutos, y has acabado viendo el episodio entero? ¿O ese momento de echar un vistazo a las redes sociales se ha convertido finalmente en 30 minutos de hacer scrolling y ver vídeos? Reconozco que a mí de vez en cuando me ocurren estas cosas… ¡pero lo peor es cuando ocurren todas el mismo día! Antes de que te puedas dar cuenta, ya es de noche, y no sabes dónde ha ido a parar el día. 

La Biblia habla en muchas ocasiones acerca de la necesidad de aprovechar bien el tiempo, y de ser diligentes a la hora de llevar a cabo nuestras tareas. Mira las bendiciones que la Biblia relaciona con la diligencia:

·Riquezas“La mano negligente empobrece; más la mano de los diligentes enriquece” (Proverbios 10:4)

·Autoridad“La mano de los diligentes señoreará; más la negligencia será tributaria” (Proverbios 12:24)

·Abundancia“Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza” (Proverbios 21:5)

·Prosperidad“El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será prosperada” (Proverbios 13:4)

Esto se manifiesta en el plano natural, pero es igualmente cierto a nivel espiritual. Es pesado levantarse diligentemente temprano a diario, entre las 4 y las 5 de la mañana, para tener un buen tiempo de comunión con el Señor. Tiene su recompesa!

No sé si te consideras una persona que suela aprovechar bien el tiempo, pero si tienes la sensación de que el día se te escapa de las manos, ¿cuál crees que son las causas de ello? Pídele al Señor que te revele áreas en las que no estás administrando bien tú tiempo. Invierte unos minutos en oración, mientras analizas tus tareas diarias en busca de “agujeros”. 

¡Sé diligente en ser diligente! La diligencia abre las puertas de la prosperidad en todas las áreas de tu vida. Estoy seguro que vas a crecer en tus niveles de diligencia para la gloria del Señor.

“Señor, quiero perder menos tiempo en cosas que no son importantes. Ayúdame a ser diligente en cada cosa que haga, y a buscarte de lo más profundo de mi corazón, aunque ello me lleve a tener que levantarme antes. ¡Quiero ser un/a buen/a siervo/a tuyo! En el Nombre de Jesús. ¡Amén!”.

lunes, enero 04, 2021

Cuando te llenas de Dios, Él te llena de su bendición


Cuando te llenas de Dios, Él te llena de su bendición
¿Te imaginas cómo sería si todo lo que hicieses, prosperase?

Eres un árbol fuerte, sano, con hojas verdes, frutos maduros, árbol precioso y rebosa de vida. Es lo que Dios te llama a ser. El Salmo 1 habla acerca de aquellos que se apartan de las malas compañías y que se deleitan en meditar en Dios, y dice que la persona que haga esto “será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” ( Salmo 1:3).

Fijate en las preciosas promesas de este pasaje: 

·  Beberás de las corrientes de aguas vivas que el Señor te da

·  Darás fruto en todo lo que hagas

·  No perderás tu frescor con el paso del tiempo

·  Todo lo que emprendas, prosperará

Eso es lo que el Señor tiene preparado para tu vida, Sus promesas para ti. Impresionante!

Cuando te llenas de Dios, Él te llena de Su bendición. Y aun cuando te vengan los momentos difíciles, aun cuando tengas que pasar por el valle de lágrimas, serás capaz de cambiarlos en una fuente rebosante (mira el Salmo 84:5-7).

“Señor, no quiero tener prosperidad fuera de Ti: ¡ayúdame a apartarme de todo aquello que no te agrada! Quiero deleitarme en Tu Presencia, centrar mis pensamientos en Ti, y que todo lo que haga esté lleno de Tu bendición. Que Tú seas el centro de mi vida, hoy y siempre. En el Nombre de Jesús. ¡Amén!”

 

 

Dios desea que seas prosperado

Dios desea que seas prosperado
En lo más profundo de nuestro ser hay un anhelo de prosperar, de progresar, de avanzar... ¿No es cierto? Deseamos mejorar económicamente, ser mejores padres, aprender quizá nuevos idiomas, bajar unos cuantos kilitos (sobre todo después de Navidad...=)  y, por supuesto, potenciar nuestra relación con Dios. 

Puedo ver esto en casi todos alrededor nuestro. Todos tenemos en nuestro ADN ese deseo de crecer y de desarrollarse.

Dios desea tu prosperidad. Él no quiere que te quedes bloqueado en el camino, aplastado por los problemas de la vida, sin salida. ¡No! Él quiere darte nuevos comienzos, abrirte caminos, verte levantar el vuelo y que puedas alcanzar todas las metas que Él pone en tu corazón, en cada área de tu vida. Así de precioso es Él. 

Él es tu Padre, y se alegra en tu bien. Así lo expresa el apóstol Juan: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2). Sí, eres un/a Amado/a de Dios, y Él desea que seas prosperado/a:

·  En todas las cosas que hagas

·  En tu salud

·  En tu vida espiritual

Tu vida espiritual es el motor de todo: si prosperas en tu relación con Dios, verás cómo todo se pone en orden en tu vida, y la prosperidad en el resto de áreas se empezará a manifestar de manera progresiva. 

Dios quiere prosperar tu espíritu, y con él tu vida entera. Esta es una claves acerca de la auténtica prosperidad que Dios ha preparado para ti. Que buscar a Dios se convierta en tu máxima prioridad, y que a través de ello puedas experimentar Sus bendiciones en todo lo que hagas.

Ponte en acción

·  Cuáles son las áreas en las que más te gustaría prosperar espiritualmente en los próximos meses? 

·  ¿Piensas que tu vida espiritual (tu comunión con Dios) es el motor para que seas prosperado en el resto de áreas de tu vida? ¿Por qué?

·  ¿Qué acciones concretas podrías realizar a partir de hoy mismo para prosperar más a nivel espiritual? Pídele que te muestre por dónde empezar. 

“Señor, gracias porque deseas mi bien, y porque tengo la libertad de presentarme delante de Ti en cada momento, porque puedo tener comunión contigo a cada instante. Ayúdame a prosperar espiritualmente y en todas las áreas de mi vida. Que mi corazón arda en Tu Fuego Santo. En el Nombre de Jesús. ¡Amén!” 



martes, noviembre 10, 2020

El Reino de Dios y los Hombres del Reino

 El Reino de Dios y los Hombres del Reino

¿Qué es el Reino de Dios?

En el corazón de este tema está la idea del reino mesiánico de Dios. Un reino que será gobernado por el Mesías escogido de Dios, quien no será solo el Redentor de su pueblo, sino también su Rey. Así que cuando Juan habla de la proximidad radical de este avance, la intrusión del reino de Dios, está hablando del reino del Mesías.

Al final de la vida de Jesús, justo cuando estaba a punto de partir de este mundo, sus discípulos tuvieron la oportunidad de hacerle una última pregunta. Ellos le preguntaron: “Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?” (Hch. 1:6b).

Él les dio una respuesta paciente y gentil. Él dijo: “No les corresponde a ustedes saber los tiempos ni las épocas que el Padre ha fijado con Su propia autoridad; pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes; y serán Mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” (Hch. 1:7-8). ¿Qué quiso decir? ¿A dónde quería llegar?

Cuando Jesús le dijo a Pilato: “Mi reino no es de este mundo”, ¿estaba indicando que su reino era algo espiritual que toma lugar en nuestros corazones, o estaba hablando de algo más? Todo el Antiguo Testamento llama la atención no a un reino que simplemente toma lugar en los corazones de las personas, sino a un reino que se abriría paso en este mundo, un reino gobernado por el Mesías escogido por Dios. Por esta razón, durante su ministerio en la tierra, Jesús dijo cosas como: “Pero si Yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a ustedes” (Lc. 11:20). ¿Cómo podría el reino haber llegado a la gente, o estar cerca de ellos? El reino de Dios estaba cerca de ellos porque el Rey del reino estaba allí. Cuando Él vino, Jesús inauguró el reino de Dios. Él no lo consumó, pero sí lo empezó. Y cuando ascendió al cielo, fue allí para su coronación, para su investidura como Rey de reyes y Señor de señores.

Así que la realeza de Jesús no es algo que permanezca en el futuro. Cristo es Rey en este preciso minuto. Él está en el puesto de la más grande autoridad cósmica. Toda la autoridad en el cielo y en la tierra ha sido dada al ungido Hijo de Dios (Mt. 28:18).

 La definición de un hombre del reino

Génesis 2:7-17 RV1960

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. 8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. 10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. 11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; 12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice. 13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. 14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates. 15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Un hombre del reino puede definirse como un hombre que demuestra visiblemente el gobierno integral de Dios bajo el señorío de Jesucristo en cada área de su vida. La esencia de un hombre del reino se centra en la alineación y la sumisión. Dios nunca esperó que un hombre actuara independientemente de él. Desde el principio, Él creó al hombre para que le rinda cuentas. Por ejemplo, mira la creación de Adán. Dios creó a Adán, creó un jardín específicamente para Adán y lo colocó en él. Le dio a Adán un trabajo, un propósito y un destino que cumplir. Finalmente, Dios le dio a Adán instrucciones para vivir. Adán fue creado para operar bajo la autoridad divina de Dios. No fue creado para vivir de manera autónoma, sino que fue creado para seguir la dirección del Señor. Dios creó una cadena de mando, y Adán debía estar alineado adecuadamente con Él.

Cuando un automóvil está desalineado, hay signos visibles: desgaste de los neumáticos, conducción irregular, etc. Puedes rotar los neumáticos o manipular los amortiguadores, pero eso no solucionará el problema de tu automóvil. Lo mismo es cierto de los hombres. Cuando los hombres no están alineados adecuadamente con Dios, hay un desgaste visible en nuestras familias, iglesias y comunidades. Regresar al lugar de alineación correcto será lo único que solucionará estos problemas. 

Creado para gobernar

Génesis 1:26-28 RV1960

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Hombres, ustedes fueron creados para rugir. Fueron creados para gobernar. Cuando Dios creó al hombre, entregó la gestión diaria al hombre. Hasta este punto, Dios hizo todo el trabajo. Él habló todo a la existencia, y puso todo en su lugar. Pero cuando creó al hombre al sexto día, declaró: "Que gobiernen". Ahora gobernar no significa dominar. En cambio, es gobernar desde la perspectiva de administrar. Le dio al hombre autoridad administrativa para cultivar el jardín y mantenerlo. En otras palabras, debemos maximizar el potencial de todo en nuestro mundo para el reino de Dios, y también debemos proteger todo en nuestro mundo. Dios nos ha dado autoridad para hacerlo en Su nombre.

Hombres, Dios nos ha dado autoridad para gobernar en Su nombre. Se supone que debemos gobernar sobre la creación de Dios, pero debemos hacerlo a la manera de Dios porque Él todavía es el dueño. Esto es lo que significa ser gerente. A pesar de que Dios nos ha dado autoridad, debemos recordar que aún le rendimos cuentas a Él. 

Creados para la grandeza  

Génesis 12:1-2 RV1960

Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

En el versículo 1, Dios llama a Abram a obedecer Su palabra y someterse a Su autoridad. En el versículo 2, Dios promete grandeza vinculada a la obediencia en el versículo 1. En otras palabras, Abram solo experimentaría la grandeza en el versículo 2 si obedecía el mandato en el versículo 1. Verás, la sumisión y la grandeza están vinculadas. Además de eso, hay un método para ser grandioso. Demasiados hombres quieren ser grandiosos, pero no quieren usar el método de Dios para llegar allí. Quieren llegar promocionándose a sí mismos, utilizando el poder y la intimidación. En la economía de Dios, la grandeza viene a través del servicio, no de la dominación. La grandeza mundana ocurre cuando tratamos de elevarnos. La verdadera grandeza ocurre cuando el bienestar de otras personas es el punto focal. En el Reino de Dios, Él busca hombres que sirvan bajo Su gobierno para Sus propósitos. Y cuando Dios encuentra siervos, los eleva, los promueve y los hace grandiosos.

Deja de intentar elevarte. Si quieres ser grandioso, sométete al gobierno de Dios y comienza a servir. Si haces eso, descubrirás esta verdad: cuanto mayor sea el sirviente, mayor será la persona.

Deja de sacar excusas

Génesis 3:1-9 RV1960

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. 8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?

Cuando Adán y Eva pecaron, Dios vino a buscar a Adán y le dijo: "¿Dónde estás?" No preguntó: "Adán y Eva, ¿dónde están?" La razón es porque Dios responsabiliza a los hombres. Si quieres gobernar, y si quieres ser grandioso, entonces debes entender que eres responsable de todo bajo tu esfera de influencia. Esto significa que no puedes señalar con el dedo. No puedes culpar a otros. No puedes seguir sacando excusas.

En este momento, algunos de ustedes, hombres, pueden estar desanimados. Es posible que ya te hayas equivocado. Tal vez cometiste errores con tu esposa, tus hijos, tu carrera o con tus finanzas. No es el final, no te rindas. Para de sacar excusas. Aprovecha al máximo tu posición en este momento y permite que Dios se encargue del resto.  

Comunidad Crristiana de Fe y Amor

Cartagena, 7 de noviembre de 2020

Hombres del Reino

Hombres Del Reino


A través de la historia, Dios siempre ha buscado y usado hombres para avanzar su agenda del reino. Satanás lo sabe, por eso quiere atrapar y debilitar a los hombres. Nuestro mundo está deteriorando porque los hombres no se encuentran. Es hora de levantarse.

La Unión hace la fuerza

“Más valen dos que uno, pues trabajando unidos les va mejor a ambos”  Eclesiastés 4:9 PDT

Las personas deben ser valoradas por lo que son, mas no por lo que hacen. Para que los discípulos de David llegaran a ser esas personas valientes, él, como líder, dedicó tiempo en su formación, rompiendo así muchos paradigmas de fracaso que estaban en sus mentes.  David entendió que fue Dios quien había traído a cada persona para que conformara su equipo. Razón por la cual desde el primer momento, David los pudo ver con los ojos de la fe. Fueron los que luego se convirtieron en hombres a los que David puso por capitanes en su ejército.

Formar valientes

Envisionar, Ganar, Cimentar, Equipar, Enviar

Ese día también se unieron a David como cuatrocientos hombres. Todos ellos eran tan pobres que no tenían dinero para pagar sus deudas. Además, eran gente que sufría mucho y que ya no quería seguir viviendo así. De modo que David llegó a ser su líder. 1 Samuel 22:2 BLS

Cuando David comenzó a formar su primer equipo, no llegaron a él los hombres de empresas, ni grandes militares, ni intelectuales; por el contrario quienes lo rodearon fueron aquellos  que tenían grandes deudas económicas, los amargados de espíritu, y otros cuantos que tenían un sin número de problemas (1 Samuel 22:2). Estas fueron las personas que Dios le confió a David para pastorearlos. De ese grupo surgieron los hombres más valientes, tanto así que  en  varias ocasiones estuvieron dispuestos a dar la vida por él.

Cuidando su rebaño hasta su regreso

Y el que bajó es el mismo que después subió a lo más alto del cielo, para llenar todo el universo. Él fue quien les dio a unos la capacidad de ser apóstoles; a otros, la de ser profetas; a otros, la de ser evangelistas; y a otros, la de ser pastores y maestros. Hizo esto para que todos los que formamos la iglesia, que es su cuerpo, estemos capacitados para servir y dar instrucción a los creyentes. Efesios 4:10-12 TLA

Dios cumplió su promesa al enviar a Jesús, el Hijo de David, el Buen Pastor quien dio su vida por las ovejas y resucitó. Pero la historia no termina ahí. Jesús dio apóstoles y luego dirigentes (ancianos y líderes) para cuidar a su rebaño como pastores delegados hasta que él vuelva (Efesios 4:7-13; 1 Pedro 5:1-4). Los ancianos (líderes) son los asistentes de Jesús para pastorear a sus iglesias.

 Comunidad Cristiana de Fe y Amor

Cartagena, 3 de octubre de 2020

miércoles, septiembre 16, 2020

Dios ama a la gente imperfecta


https://www.bibleinoneyear.org/bioy/commentary/3801/es
_*Dios sabe que la gente perfecta no existe y que todos fracasamos. El amor de Dios por ti es más grande que tus errores; Dios ama a la gente imperfecta.*_

miércoles, febrero 19, 2020